Cambiar de hábitos

Quienes nos dedicamos a trabajar con empresas y organizaciones para facilitar su evolución y su adaptación a los nuevos tiempos -nuevos tiempos creados por personas y donde tienen importancia las personas- somos especialmente conscientes de la dificultad de introducir cambios en los hábitos.
Aunque no soy muy amiga del DRAE a veces me acerco a sus definiciones para ver si hay alguna que merezca la pena. Y esta vez me quedo con algunas de la palabra hábito: (2) m . modo especial de proceder o conducirse adquirido por repetición de actos iguales o semejantes, u originado por tendencias instintivas. (5) m.Med. Situación de dependencia respecto a ciertas drogas. (6) m.Med. Disminución del efecto producido por un medicamento en un organismo, a causa de su administración continuada. (Tomar el hábito) (1)locución verbal. Ingresar con las formalidades correspondientes en una orden militar o religiosa.
Por partes: nuestro comportamiento en nuestras empresas está fuertemente influido por los hábitos. Las costumbres. Y a romper todo esto creo que están orientadas las renovadas tendencias que hablan de innovación, mejora continua, creatividad, etc. Innovar consiste básicamente en hacer algo distinto a lo habitual, mejorar es evolucionar en lo que hacemos habitualmente, creatividad es generar algo nuevo… Pero a pesar del impulso que generan estas modas dialécticas, sigue siendo muy difícil provocar cambios conscientes en los hábitos.
Las personas nos regimos por fuertes principios del Aprendizaje. Y cuando repitiendo conductas no tenemos consecuencias negativas evidentes, convertimos en hábitos dichas conductas. ¿Para qué cambiar? Si yendo a trabajar cruzo siempre en el mismo semáforo, y siempre voy por la misma acera, y nunca he tenido contratiempos… seguiré durante toda mi vida laboral cruzando en el mismo semáforo y yendo por la misma acera.
Volviendo a las cuatro definiciones de la Real Academia, y centrándonos en el tiempo de trabajo que le dedicamos a nuestra empresa: Repetición de actos iguales (¿8 horas al día? ¿5 días a la semana? ¿1.787 horas laborables según el convenio colectivo?). Qué aburrimiento…. Dependencia respecto a una droga. ¿¿¿Por qué defendemos tanto nuestros hábitos??? Tenemos 123.258.998 excusas preparadas. De mi trabajo como facilitadora, coach, o como quieran llamarlo, podríamos sacar un vademecum de excusas, absurdas muchas de ellas vistas desde fuera, pero que son auténticos argumentos para quien las defiende. Tercera acepción, disminución del efecto producido por un medicamento. Sabemos que si acostumbramos al cuerpo a un antibiótico, éste se volverá inútil en una lucha posterior contra nuestra infección. El cuerpo se ha habituado a él y ya no siente mejoría. No reacciona ante el antibiótico porque ya lo conoce y hasta se han tomado un café juntos…
Planteo una hipótesis: si el trabajo estuviera concebido como una fuente de satisfacción -algo así como la curación que provoca el antibiótico, la satisfacción de una droga, etc.-, con un trabajo repetitivo en el que no queremos asumir el esfuerzo de replantearnos una forma mejor de ser y de actuar, estaríamos provocando la no satisfacción. La no curación del antibiótico. Que la droga ya no nos produzca lo mismo. Y puesto que me tengo que drogar (drogar=ir al trabajo todos los días hasta los 65 años), ¿no sería mejor buscarme cada día la forma en la que esa droga me dé placer? (¿Has probado si da placer cambiar de hábitos y de formas de argumentar?)
Hay personas insatisfechas, con una fuerte carga crítica hacia su empresa, sus responsables, sus colaboradores…, y es paradógico que se resistan a cambiar y esperen siempre cambios de los demás. La masa crítica no se convierte en masa resolutiva. Criticamos a nuestras empresas y a nuestros responsables porque “esto lo hacen mal”, “siempre es lo mismo”, “yo no tengo capacidad para cambiar esto”, “a mí hasta que no me digan que lo haga de otra manera”… Verbalizaciones paralizantes, ¿o no?.
Y última reflexión dialéctica antes de pasar a lo que realmente iba a ser la parte central de mi historia de hoy: Guardiola y su BarÇa. Tomar los hábitos. Expresión asociada a una orden militar o religiosa. ¿Entrar y permanecer en una empresa, sin animarme a buscar otras formas de encarar el trabajo y las relaciones provocadas por él, podría ser similar a entrar en un ejército o en una congregación? Yo voto por el sí: hago lo que me mandan, no me cuestiono nada, no me pagan para pensar y sólo ejecuto aquello que me ordenan, no me puedo salir del tiesto. Orden militar, orden religiosa. ¿Es casualidad que se las llamen “orden”? Me ordenan, luego ejecuto.
Y por fin llego a Guardiola. Entrenador del FC Barcelona -que me perdone mi equipo del alma el hablar de otro Club!-. Jefe en una estructura jerárquica de entrador+jugadores+equipo técnico. Es cierto que todavía no ha ganado ningún título, un objetivo equiparable a la rendición de cuentas que cualquier responsable ha de hacer en su trabajo. Pero de momento su forma de liderar está dando buenos frutos, y tiene bastantes papeletas para ganar la Liga y tal vez algún que otro título más.
Pues bien. Tenemos a una persona -Guardiola- que ha forzado un cambio de hábitos. Los ha llegado a invertir. Y ha conseguido, visto de fuera, armonizar la disciplina con la confianza y la generación de compromiso.
Analicemos los cambios de hábitos que ha favorecido Guardiola, por lo menos los conocidos y aireados por la prensa… Los jugadores son convocados a una hora más temprana, desayunan en equipo y no en sus casas, sesiones de trabajo más largas y dobles sesiones, les graban en vídeo no sólo los partidos sino también los entrenamientos, utilizan elementos desconocidos en el mundo del fútbol como balones gigantes “Fit-balls” o aros de colores -qué frías son esas planchas de metal que simulan hombres haciendo de barrera, en los tiros de fuera del área!-… Les exige descanso, les prohíbe el mp3 y en ocasiones hasta el móvil, exige puntualidad y sacrificio, les ha prohibido jugar o realizar apuestas… Les exige buen trato con la prensa y la afición…
¿Estamos preparados para tolerar la llegada de un jefe así? ¿Nos revolveríamos en nuestro sitio? ¿Acataríamos o empezaríamos una guerra de guerrillas encubierta? En el vestuario del Barcelona, como en nuestras empresas, hay muchas vacas sagradas. ¿Cómo reaccionan a tantos cambios?
Guardiola tiene ases en la manga. (1) Se sabe que ha sido metódico siempre, tanto vestido de corto como con traje, (2) se ha rodeado de un numeroso equipo de colaboradores en el que cada persona sabe lo que tiene que hacer y es experta en ello, (3) los vídeos de los entrenamientos no son evidencias para el control -palabra institucionalizada en algunas empresas- sino que son analizados y utilizados para que cada jugador pueda mejorar al mismo día siguiente, (4) los vídeos de los partidos no captan las imágenes de las televisiones ni hacen seguimientos “al hombre”, sino que captan una perspectiva general del campo, (5) los entrenamientos son más largos pero con más carga futbolística que física…..
¡No convoca a sus jugadores el mismo día del partido, cuando juegan en casa! ¿Alguien visualizaba tal cambio de hábitos en nuestros equipos de Primera División? ¿Cómo no concentrarlos? La clave es Responsabilidad. Estará convencido de que cuenta con profesionales responsables. ¿Lo están los jefes, responsables y gestores, de su gente? Dejo ahí la pregunta…
Y una última observación sobre Guardiola: nos dejó con la boca abierta cuando nada más llegar dijo públicamente que no contaba con dos de los grandes, Ronaldinho y Eto´o. Quien más quien menos, pensamos que entrando así, como un elefante en una caharrarería, iban a pisarle la cabeza. Y ahí está Eto´o. Una fierecilla domada que marca goles porque, no lo olvidemos, están cumpliendo y alcanzando objetivos.
Les amplía las vacaciones de Navidad….. y vuelven antes al trabajo!!!! Si tu empresa te ampliara los días de vacaciones…. ¿qué condiciones tendrían que darse para que decidieras volver antes y no disfrutarlos todos?

Esas condiciones son las que pueden estar dándose en el FC Barcelona, me aventuro a adivinar.

Resumen: cambio de hábitos, orgullo de pertenencia, responsabilidad asumida desde cada persona y como equipo, confianza, credibilidad, …. Han dicho de Guardiola jugadores y colaboradores suyos que “se ha desatado la fiera. Cuando haces pop ya no hay stop” y que “lo mejor es que predica con el ejemplo, seguro que cuando nosotros nos levantamos, él ya ha entrenado en solitario”. Estos son sus verdaderos ases en la manga!!
Será cuestión, entonces, de hacer “pop”. Cuando eres capaz de promover cambios en tus hábitos no cuestionados, ya no hay stop. Cambiar hábitos sí que es una droga porque te provoca efectos positivos y no permite nunca el fenómeno médico de la habituación: si consigues la evolución continua nunca dejarás de evolucionar, por pura definición.
Aclaraciones: (1) mi equipo del alma es el Athletic. No hace falta decir que de Bilbao, (2) ¿qué hace una mujer hablando de futbol?, pensaréis. Aparte de que me gusta, es muy útil hablarle a los hombres en una lenguaje que entiendan!!!, y el mundo empresarial está copado de hombres!!!
Hasta aquí la reflexión de hoy. Pop, pop, pop, pop, pop, pop,……..
4 comentarios
  1. Julen says:

    Complicado el asunto que has elegido, ¿no? Me parece que son tantas las opciones de hacer que un equipo funcione, hay una combinatoria tan enorme que a veces me pierdo buscando las relaciones causa-efecto. En cualquier caso, estupendo tu recorrido por los diferentes sentidos del “hábito”, incluyendo lo de “tomar los hábitos”.
    Si no nos vemos, nos leemos ;-)

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  2. ncuentra_silvia says:

    Tienes toda la razón sobre lo complejo que es encontrar la fórmula mágica… Sin embargo, una vía de exploración para encontrarla puede ser el comparar a los equipos que funcionan con los que no, y a día de hoy, es muy mediática la experiencia exitosa del FC Barcelona.
    Muchas gracias por comentar el post. Inauguras mi Blog!!

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  3. Anonymous says:

    A mi el fútbol no me pone. Será que soy del tópico femenino, y …
    Pero me ha encantado leerte, y visualizar la jugada de Guardiola. Sobre lo de volver antes de las vacatas? Ni lo sueñes.
    Una pregunta: recomendarías empezar por destruir algun hábito como número 1, o eso allá cada cual…porque si detras de uno va otro, pienso que tal vez ayude empezar por uno en concreto.
    Saludos,M.

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  4. ncuentra_silvia says:

    Si te digo la verdad, no había pensado nunca en que pudiera existir un hábito 1 genérico para todo el mundo. Eso de allá cada cual me ha parecido una gran idea! Yo empezaría por cambiar un hábito que supusiera trabajar o vivir de un modo más divertido. Pregunta: ¿puedo hacer esto que hago todos los días de una manera más amena? Si la respuesta es sí, a empezar con ello. Y ya sabemos cómo de simple es la motivación humana: si hay buen resultado empezarás con otra, con otra, con otra…. sin stop! Por cierto, que esta semana Etoó y Guardiola han reñido. Espero que el asunto no vaya a mayores y me destroce mi teoría del líder blaugrana!!!!! Brrrrr, qué miedo…

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