Emprendizaje subvencionado y 10 consejos para que un candidato NO quiera ser seleccionado por tu empresa

Hace unos días he tenido ocasión de ser espectadora, desde la distancia, de un proceso de selección que ha acabado con final feliz: el candidato NO ha sido seleccionado. Y he podido obtener una sencilla guía que ahora comparto sobre “Cómo hacer para que un candidato se alegre de NO formar parte de tu empresa“:
  • Paso 1: Sé emprendedor, crea tu propia empresa. Para ello, busca una entidad pública cercana que te apoyo económicamente y que te capacite técnicamente gracias a un extenso programa formativo en el que por supuesto hay un amplio módulo de “Gestión de RRHH”.
  • Paso 2: Haz que tu empresa crezca. Consigue buenos contratos. Nómbrate Director General. Llega hasta los 100 empleados.
  • Paso 3: Consigue entrevistas en prensa especializada del entorno y crea tu página web. Y, en todos estos espacios, repite en cada párrafo “Yo quería crear un proyecto que sobre todo cuidara a sus personas” o “Somos especialmente cuidadosos y las personas son lo más importante para nosotros”, alternando estas frases coin ingenio.
  • Paso 4: Pide números de teléfono de personas que cumplan los requisitos de tu próximo proceso de selección orientado a la parte media-alta de tu empresa. Consigue un par de candidatos, y si se conocen entre ellos no importa. Cítales a horas seguidas.
  • Paso 5: Llama al candidato y presenta grosso modo el motivo de la llamada. Recuerda que le llamas tú y que es el primer contacto que estableces con él de un modo proactivo. Generarás una primera impresión. Cuídala. Y pídele que en ese mismo día o a más tardar al sigueinte te envíe su curriculum vitae. Este proceso de selección es estratégico para ti y para tu exitosa empresa.
  • Paso 6: En la entrevista, y nada más entrar, pregúntale al candidato por su CV y si te dice que ya te lo ha enviado por mail, dile tranquilamente “Pues lo habré borrado, porque me llegan tantos al cabo del día….”. Recuerda: no hay mejor desprecio que no hacer aprecio.
  • Paso 7: Durante la entrevista, hazle ver al candidato que su perfil es el que buscas y que no hay ningún problema con las condiciones planteadas por el candidato, incluido el salario que desea recibir. En los minutos finales, asegúrale que a primera hora de la mañana siguiente recibirá un precontrato y que, si lo estima necesario, le harás llegar también una memoria económica de tu empresa para que valore su viabilidad como proyecto y así se sienta más cercano y confiado con respecto a tu empresa.
  • Paso 8: Observa cómo el candidato que nos ocupa, y el sigueinte, se saludan al coincidir y deduce que se conocen desde hace tiempo.
  • Paso 9: A la mañana siguiente, no le mandes el precontrato aunque sea lo que le prometiste. Si el candidato te llama a media mañana porque aún no ha recibido el documento, no parezcas nervioso. Dile que andas con un imprevisto familiar, que estás aún con ese contratiempo, pero que en una hora a más tardar recibirá en su bandeja de entrada el precontrato. En el rato en el que se supone que atiendes el asunto doméstico, negocia por el otro teléfono con el otro candidato al que sí le has enviado el precontrato en tiempo y forma.
  • Paso 10: Al candidato que nos ocupa, no le mandes nunca el precontrato ni le llames para darle explicaciones. Incumple tu palabra y sé cobarde: nunca le llames ni le escribas para decirle qué pasó con aquel proceso que tú mismo iniciaste llamándole. Y espera ingenuamente que sendos candidatos nunca se cuenten “la jugada”.

Querido Director General, le voy a dar dos consejos y además “de gratis”: uno sobre el cuidado de las personas y otro sobre la generación de confianza.

Sobre el concepto “cuidar a tus personas”: “Cuidar a mi gente”, cuando lo quieres vender como el valor principal de tu empresa, implica cuidarles desde la primera llamada que se les hace. Y acuérdate de la triste paradoja de los cañones de Cromwell, que llevaban inscrito en ellos “Dios es amor”. Predicar y actuar han de ir de la mano.

Sobre la generación de confianza: los 10 pasos descritos anteriormente echan por tierra la reputación que te has querido labrar en prensa e internet. No sólo no confiará en tu empresa el candidato ninguneado sino todo su entorno. ¿Y la persona a la que contratas? ¿Crees que confiará a futuro en tu modus operandi, sabiendo el trato dispensado al candidato rechazado? No se puede generar confianza cuando siembras desconfianza. Predicar y actuar, aquí, también han ir de la mano.

Y esos son los dos consejos. Otro día hablaré del impacto real que tienen los procesos de formación que siguen emprendedores y emprendedoras de la mano de nuestras instituciones públicas. Tal vez sea más eficaz combinar la formación pre-emprendizaje con un útil acompañamiento personalizado post-puesta en marcha del proyecto. Total, es dinero público. Podría invertirse mejor, ¿verdad?

En la mayoría de ocasiones la formación para personas emprendedoras está vinculada a apoyos económicos posteriores o de facilitación de otros recursos -apoyo técnico especializado, locales, etc.-. ¿Pero realmente se mide el impacto, o el retorno de esa inversión realizada en formación, en la vida real del proyecto empresarial real? Planes de negocio, planes de viabilidad, planes de marketing, planes de ¿RRHH?, medio ambiente, seguridad y salud, fiscalidad… Todas estas temáticas se abordan y son realmente necesarias; sin embargo, ¿las pautas aconsejadas se llevan a la práctica? ¿Podría exigírseles algún tipo de responsabilidad a las y los emprendedores que, post-emprendizaje apoyado desde al ámbito público, incurran en flagrante mala praxis? Lo dejo ahí para el debate…

Y a seguir bien, Señor Director General.

3 comentarios
  1. Iñaki Pérez says:

    … y cuánto hay de eso,… ¡ni te imaginas!, porque de las no subvencionadas que tienen carteles por toda la empresa hablando de la calidad, la excelencia, las personas, los proveedores,… te daría una laaarga lista.
    Preocuparse de las personas es una buena estrategia de Marketing,… pero en realidad lo que no sale del Alma de la persona y de la empresa, difícilmente se puede implementar con “verdad”.
    Si la visión de las cosas es “Chavalote, tienes la suerte dde que te estoy llamando para ofrecerte un puesto en mi fantástica y maravillosa empresa en la que DEBES estar encantado de trabajar”, la cosa tiene muy mal futuro para las personas.
    Y creeme -imagino que ya lo sabes- está a la órden del día,… así nos va, ¿No?

    Responder
  2. Anonymous says:

    Hola Silvia:

    Tras la jornada de ayer del taller organizado por la Dipu me entró curiosidad por visitar tu blog. De hecho, me leí todas tus entradas.

    No me queda más que felicitarte por tu valentía(tanto por tener este blog en el que expones tus reflexiones, por estar trabajando por tu cuenta: yo a pesar de ser muuucho más viejo y con más experiencia, en teoría al menos, no me he atrevido nunca a dar ese paso a pesar de que me ha rondado muchas veces por la cabeza: la última fué hace muy poco a raíz de un proyecto en el que trabajé con unos amigos y que, de hecho, está en stand-by, pero por medio se ha cruzado la iniciativa de la empresa para la que trabajo de Transformarse…y creo que le debo luchar por ello y darle una oportunidad) y por tus ganas.

    Además comparto algunos de tus gustos y aficiones e intuyo que buena parte de tus ideas de entender la vida.

    Por ejemplo, siento admiración por Bernardo Atxaga como escritor y persona y me hubiera gustado asistir al acto que mencionas en uno de tus post.

    Como no saco demasiado tiempo para leer procuro hacerlo en euskera que es otra de mis aficiones? Además de Zazpi etxe Frantzian he leído este verano Bilbao-New York-Bilbao de Kirmen Uribe que te recomiendo si es que aún no lo has leído.

    Yo no tengo blog y no tengo intención de tenerlo porque no puedo con tantas cosas: necesito tiempo para hacer planes con mi mujer, Silvia, soy padre de dos niños de 12 y 9 años, Mikel y Julián, me gusta salir al monte con mi perro, hacer deporte y además suelo trabajar de vez en cuando. De todos modos, ya he añadido tu blog al reader así que a partir de ahora seguiré lo que escribas.

    Por cierto, una pregunta “tecnológica”. Como veo que usas el twitter…tu crees que tiene aplicación profesional?. He de reconocer que soy un analfabeto digital-social…Todo lo que sé se lo debo a un curso que organizó la Dipu y que impartió Julen Iturbe.

    Un abrazo,

    Txema Aizpurua

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  3. ncuentra_silvia says:

    @iñaki: hay verdaderos “egosurfers” (te recomiendo la definición de egosurfing, en wikipedia; no tiene desperdicio!) que se creen que el resto tenemos que estar encantados de conocerles y de que encima nos den para comprarnos un poco de pan que llevarnos a la boca en las frías noches de invierno… Personajillos…
    @txema: has leído todas mis entradas?? cuántas hojas ocupan si las pusiéramos todas en un word? Sólo espero que para leerlas hayas robado tiempo del trabajo y no de tu ocio y familia! bonito nombre el de tu mujer, por cierto… Muchas gracias por tus bonitas palabras; y si compartimos aficiones, gustos y hasta ¡ideas de vida! seguro que será un placer seguir ncontrándonos en el Taller y fuera de él. Hablareíamos de proyectos profesionales y vitales dejados y retomados, de Twitter -la respuesta a tu pregunta es Sí!-, de literatura -no sé leer en euskera, espero ansiosa la traducción de B-NY-B…-, etc. Sólo hay que poner fecha!

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