La participación como premisa para la igualdad

participación manosBilbao Metropoli 30 es una entidad de utilidad pública que trabaja en el ámbito del Bilbao metropolitano para su revitalización. En el año 2006 recibió el Premio Berdintasuna concedido por la Diputación Foral de Bizkaia, y desde 2010 se encuentra reconocida como entidad colaboradora en materia de igualdad por parte de Emakunde.
En la actualidad, centran sus esfuerzos en materia de igualdad en la dinamización de su iniciativa BasquePRO Emakume Profesionala. Una iniciativa que pretende ser visible en el Foro 2013 para la igualdad de Emakunde y también en la Semana de la Innovación de Euskalit que tendrá lugar en el mes de noviembre.

En la mesa redonda, me gustó escuchar a Oihane Agirregoitia, concejala del área de Igualdad, Cooperación y Ciudadanía del Ayuntamiento de Bilbao, decir que nuestra ciudad transita hacia lo que vino en llamar la segunda transformación. La primera, centrada en las infraestructuras y en el desarrollo urbanístico de Bilbao. La segunda, centrada en valores. Como bilbaína, me gusta el mensaje y lo que implica. Como escenario donde poder hacer que las cosas sucedan, me gustó la similitud con lo que veo y presiento en las organizaciones: una primera fase ya abordada en su mayoría, de mejora de procesos, instalaciones, relaciones con clientela, maquinaria, etc., y otra fase aún por abordar: la transformación de unos valores que se hacen tangibles en el estilo de dirección y de relación que configura la cultura de la empresa. Y esto último sigue quedando pendiente, en mi opinión.

También me gustó su reflexión sobre la conveniencia de no hacer políticas de chicas para chicas, porque, si esto es de verdad lo que perciben las personas, algo hacemos mal quienes en nuestras respectivas parcelas no conseguimos dar otra imagen.

Mertxe Ortiz de Zárate, de AED, puso encima de la mesa la principal evidencia de que seguimos en un ámbito laboral y económico que discrimina y limita: “las mujeres no ocupamos el lugar que nos corresponde en la toma de decisiones”. Y María Tato, de Ajebask Bizkaia, puso el acento en el emprendizaje al que orientan las instituciones y el impacto diferencial que este modo de trabajo parece tener para mujeres y para hombres.

Y a Izaskun Merodio es un lujo escucharla. He tenido y sigo teniendo la posibilidad de trabajar con ella y, aun siendo una crack en lo técnico, su capacidad de comunicar cuestiones muchas veces abstractas no se le queda atrás. Quiso exponer resultados y aprendizajes de esa investigación-acción que hicimos mano a mano en el pasado y que podrás recordar en nuestra wiki. Sin embargo, el acierto de su exposición estuvo en ir de una reflexión macro a la concreción de algunos de los resultados específicos alcanzados.

Remarcó la idea de que sociedad e instituciones partimos de un concepto excluyente de conciliación, ya que sólo parece dirigirse a las personas con trabajo remunerado, excluyendo a las que se encuentran trabajando en economía sumergida o a las que se encuentran centradas en su propio ámbito doméstico. El problema, sistémico, provoca un mayor empobrecimiento económico en las mujeres y no se sale de la rueda de ubicar a la productividad en lo central de nuestras vidas.

Pidió hacer una reflexión amplia sobre que se entiende por objeto y por sujeto de conciliación, y quiso recordar que si bien las medidas de conciliación se perciben como un bien general, optar por una vida familiar es una de las opciones posibles, no la única, lo que debería llevarnos a vincular conciliación con el equilibrio vital de las personas y no únicamente ceñido a una posible realidad familiar.

Y llegando al ámbito concreto de la empresa y a nuestro modo de intervención en ellas, se falla en el modo de enfocar los diagnósticos en materia de igualdad, en tanto que centramos la mirada en el interior de la empresa, de pareces para adentro, obviando el ámbito doméstico de las personas que trabajan ahí.

De ahí que parezca crítico que el punto de partida sea provocar un debate dentro de la empresa, entre sus personas. Cuestionarse, en común, el estilo de dirección, la estructura y el organigrama, las relaciones formales e informales, los flujos de información y comunicación… Pararse a pensar, en colectivo, “¿qué factores influyen en la productividad?”. Surgirán, casi seguro, aspectos relacionados con la motivación, la necesidad de relación, un uso del tiempo más relacionado con el kairos y no tanto con el cronos… Las medidas de conciliación para esa empresa, para ese grupo humano, llegarán solas como consecuencia de ese debate sobre el estilo de gestión: la conciliación no será real si se aborda al margen del estilo de dirección y de organización.

Me gustó una aseveración potente: “si no hay participación, no habrá igualdad”. Y recordó también Izaskun una de nuestras conclusiones de aquella IAP: es necesario que cada equipo personalice su funcionamiento y sus medidas de apoyo a la conciliación, no sirve el café para tod=s.

Y un mensaje tranquilizador para todas las partes : estos procesos de participación que se orientan, o acaban orientándose a la mejor distribución del tiempo de trabajo para las personas, tienen que tener un único mandato: seguir un triple enfoque de ganar-ganar-ganar. Ha de ganar el servicio ofrecido a la persona o entidad cliente, ha de ganar la empresa y ha de ganar la persona. Las tres.

Y funciona.

Ese regusto a posibilidad real es lo que enganchó a parte del auditorio. Y ese regusto también a dificultad por motivar hacia la transformación del modelo de gestión y hacerlo con  perspectiva de género, es lo que dio el punto de gusanillo-reto, creo, para que muchas de las personas que nos escucharon se quedaran con ganas de continuar con el debate.

El 8 de noviembre tendrás la oportunidad de hacerlo, si te animas. Bilbao Metrópoli 30 sigue son su difusión de BasquePRO Emakume profesionala y en la XIX Semana Europea de Euskalit centrará el debate sobre “Cambios en el modelo organizacional y la cultura empresarial para el aprovechamiento del potencial de las personas”.

También recordamos el debate abierto que puedes seguir en este mismo blog ncuentra.es, en hobest.es/blog y en twitter con el hashtag #begifem. También encontrarás una recopilación de todo lo escrito en scoop.it/femin

(foto: de profesionalesetica.org)

3 comentarios
  1. Alfonso Vázquez says:

    Muy interesante tu post, Silvia. Como ya estamos dialogando en otros espacios, sólo quería hacerte un apunte, ¡vaya! crítico hacia una de las afirmaciones: “las mujeres no ocupamos el lugar que nos corresponde en la toma de decisiones”.
    Todos y todas decidimos por igual, cada cuál desde su capacidad de actuación y, valga la expresión de Nietzsche, desde su voluntad de poder. Cuando se habla del “lugar” de las decisiones no se está hablando de ésto, sino de la “ocupación” de los ámbitos de poder; es decir, la expresión correcta sería “las mujeres no ocupamos el lugar que nos corresponde en la toma del poder.”
    Ni falta que hace. Las mujeres, en la universalización de su movimiento, deberán concebir nuevas formas de poder, no compartir las que hoy les subordinan a su lógica…

    Responder
    • ncuentra says:

      Acepto “tomar el poder” como sustituto de “toma de decisiones”. Un eufemismo, supongo, hablar de “tomar decisiones”…
      Gracias por estos matices. Me dan qué pensar, y eso es bueno.

      Responder

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