Ponga un detective en su empresa. Innerarity o Atxaga, por ejemplo

El martes asistí a Diálogos con la Literatura, una iniciativa del Ayuntamiento de Bilbao que trajo en esta ocasión a la Biblioteca de Bidebarrieta al escritor Bernardo Atxaga y al filósofo Daniel Innerarity. Un lujo para los oídos su hora y media de conversación sobre “Comprender, Sospechar, Criticar”, el título del diálogo.Y he decidido dejar de decir que soy consultora, porque ¿cómo explicar cómo se hace consultoría? Uf… qué difícil!. En mi lista de cosas pendientes estaba la de redactar un elevator speach -o breve conversación de ascensor- para llevármelo aprendido y tenerlo listo en la punta de la lengua para aquella persona incauta que siempre te acaba preguntando “¿Y tú a qué te dedicas?”.

Decía, entonces, que he dejado de ser consultora. Ahora soy “Detective aficionado”, como aquel detective de las novelas de Chandler -que estoy recreando a la par en Sólo un muerto más, de Ramiro Pinilla- y que ha sido revivido por Innerarity para servir de ejemplo y compararlo con su trabajo de filósofo.

Comentaba Daniel Innerarity que para conocer es necesario sospechar de la normalidad cotidiana, que es conveniente hacer que la realidad resbale, patine, que no se encuentre estable, para que así nos dote de un mayor conocimiento de lo que en realidad existe y es. “Ante las evidencias, desconfíe. Gracias.”, podríamos poner en un letrero. Porque ¿qué hay detrás de una evidencia? Algo, siempre algo. Pero hay que buscarlo, o querer buscarlo. Sospechar, e investigar. Como el Philip Marlowe de Chandler o como el Samuel Esparta de Pinilla.

Las rupturas de la previsibilidad sólo pueden ser explicadas con lógicas narrativas. Y en esto están de acuerdo Atxaga e Innerarity. Y es esa narración la que nos aporta las pistas, pruebas, de lo que hay y de lo que creemos que hay. “Cuando nos expresamos, las palabras cobran efecto, como en el frontón”, Atxaga dice. El lenguaje nombra una representación de la realidad. De la realidad que creemos que es real pero que hasta que no se demuestre lo contrario es únicamente nuestra realidad.

Canonizar o universalizar para el resto lo que para alguien es normal supone una trágica incapacidad para el aprendizaje, según Atxaga, y muchas veces no somos conscientes de que el saber está rodeado de ignorancia. “No puedes ver lo que no ves”, sentencia Innerarity a la vez que recuerda la frase de un filósofo alemán -creo que dijo que era alemán- “Hay mucha espalda”. Sí, nunca lo había pensado. Las personas tenemos mucha espalda y por lo tanto un ángulo de vista muy reducido.

La acción de elaborar crítica ha de evitar tres errores: la falta de atención, la falta de distancia y la falta de teoría. Y para evitarlos, es Innerarity quien aboga por la necesidad de comprender la lógica que regula la realidad, de tener la capacidad de discutir también el marco de juego y de no ser en exceso coherente -“una persona demasiado coherente es insincera;las personas con alguna desviación sobre su propia norma son las interesantes”-, y de contar con una teoría que respalde el comportamiento, en este caso la propia crítica. No sea que hablemos o escribamos sobre algo y estemos actuando a la inversa.

Bernardo Atxaga visualiza la crítica como enfermedad: “Hago crítica de aquello que me enferma“. Buena frase! Y ambos coinciden en que la hipercrítica es lo más parecido a la no-crítica. Demasiado vehemencia llega a ser exagerada y por ello vista como inútil. Como buen ejemplo de cómo hacer crítica velada pero rotunda, recomiendo leer Siete casas en Francia, de Atxaga.

Y me acuerdo de nuestras organizaciones, nuestras empresas, esas en las que trabajamos o en las que nos gustaría hacerlo, y veo la necesidad de que el detective aficionado se despierte. Existe una rutina, una normalidad cotidiana que tras décadas de normalidad nos sigue resultado normal, y con esta falta de ruido nadie se despierta. Y, dormido, ningún detective ni nadie sería capaz de esclarecer el menor de los misteriores. Y del mayor, ya ni hablemos.

Se suele decir que a las personas se las conoce en las adversidades -según DRAE, “Adversidad=Cualidad de adverso/Suerte adversa, infortunio/Situación desgraciada en que se encuentra alguien”- y podemos extender este mensaje a las organizaciones. Por lo tanto, si queremos conocer nuestra empresa y se encuentra en la homeostasis más profunda, bueno sería contratar a Pepe Gotera y Otilio -Chapuzas a domicilio para que nos rompan algo, nos coloquen en la adversidad y nos permitan contratar después a Philip Marlowe, irónico y cínico, para que nos revele la verdad. Sí, ya lo sé. Habría exceso de plantilla.

Entonces sería necesario encontrar una alternativa a la contratación masiva de antihéroes y de Raskolnikovs varios…. Y esta alternativa estaría en el pluriempleo de las personas que ya forman parte del plantel. Que a la vez que hacen Ingeniería, fueran detectives; que a la vez que trabajan en una cadena de montaje, hicieran preguntas incómodas; que a la vez que contestan una llamada, sospechasen del modo en el que se organiza su trabajo. Que mientras producen o gestionan, se cuestionen las lógicas que los gobiernan de un modo inconsciente o cotidiano. Y que sospechen de los valores que están en funcionamiento. Que elaboren crítica, que inciten a la imprevisibilidad y que utilicen la narrativa.

Que comprendan, sospechen, critiquen. Y transformen.

Por si a alguien le interesa: al final del pasillo, en el cristal amarillento de la puerta de mi despacho, tras una nube de humo y con el olor de los muebles antiguos y desgastados, puede leerse ….. Silvia Muriel – Detective Privado.

(Qué tal quedaría Detectivesa?) (PD: tengo que comprarme una gabardina)

3 comentarios
  1. gallas says:

    Precioso.
    Atxaga para mi sería un serio candidato a Dios.
    Quizás a la desconfianza del detective habría que darle algun ingrediente que hable de la capacidad de vincularnos, disfrutar del trabajo y creer que las organizaciones y las personas somos la mejor versión posible de nosotras mismas en cada momento.
    No te voy a decir que novela estoy leyendo estos dias…

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  2. ncuentra_silvia says:

    @gallas. Suponiendo que exista Dios…. ;P
    @noemí. Si me entero de algo parecido te digo. Sigo tu blog y aunque en ciertos gustos literarios no coincidimos, creo que somos gemelas en nuestra pasión por la buena literatura.

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